Los pozos ilegales nos roban el agua

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La mitad del agua bombeada de los acuíferos se extrae al margen de la legalidad. Mientras la Administración responsable de su control no ofrece datos públicos, no es transparente con este asunto, ni tampoco utiliza los mecanismos para atajar el problema desde la raíz.

Sólo conocemos un dato de 2006 y otro del 2017 de manera no oficial, pero el número de pozos ilegales podría ascender a más de un millón. Por ese motivo, hemos realizado una investigación para sacar esto datos de captaciones ilegales a la luz, realizando peticiones de información en portales de transparencia a la Administración e incluso ayuda ciudadana a través de nuestra plataforma de denuncia y filtraciones on line. Nuestro objetivo es saber exactamente el número de pozos ilegales y poner sobre la mesa cómo el robo del agua provoca que mientras uno se quedan sin agua, otros obtienen importantes beneficios económicos infringiendo la Ley.

España ha mantenido una política hídrica basada en satisfacer cualquier demanda de agua, por insostenible que esta sea, a base de infraestructura hidráulicas (embalses, trasvases…). El país cuenta con más de 1.200 embalses, que segmentan la práctica totalidad de los cauces con la graves consecuencias ecológicas. Esto nos sitúa como el quinto país del mundo con mayor número de grandes presas y el primero en número de embalses por habitante y kilómetro cuadrado, con una capacidad de almacenar 55.981 hm3.

Sin embargo, esta ingente capacidad de guardar agua “en superficie” está actualmente en jaque debido al crecimiento desorbitado de la demanda. Es responsable de ello un sistema de regadío sobredimensionado, pero también los usos urbanos e industriales que aumentan año tras año. Se plantea actualmente una crisis en el sistema, que se agravará debido a la disminución de las precipitaciones y la elevación de las temperaturas como pronostica la ciencia a consecuencia del cambio climático. Por el momento dicha situación está impidiendo dar un uso sostenible del agua y mantener nuestros ecosistemas acuáticos en buen estado ecológico. A pesar de las lluvias de las dos últimas semanas que pudiera parecer que el problema está resuelto, sin embargo, la sequía sigue siendo la más severa del siglo.

La semana pasada la Fundación Fomento y Gestión del Agua (FFGA) constituida por expertos hidrogeólogos anunciaba que el volumen total de agua contenido en los acuíferos en España podría ascender a 400.000 hectómetros cúbicos. Unas 7 veces más capacidad que la de los embalses. Pero de la que solo se podría usar de forma sostenible unos 35.000 hm3 el recurso renovable. Aún así no es lícito plantearse el uso de las aguas subterráneas sin saber cuánto se está robando, pues no hay datos reales del número de pozos ilegales en nuestro territorio.

Desgraciadamente la actual situación de desgobierno y falta de control en la extracción de agua subterránea pone en serio peligro auténticas reservas estratégicas de agua. Los únicos datos oficiales que se manejan sobre el tema, datan de 2006. Estos inventarían al menos 510.000 pozos ilegales que extraerían más de 3.570 hm3/año, el consumo equivalente a una población de 58 millones de personas. El propio Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en 2017 de forma no oficial, elevaba esta cifra a más de 1.000.000 de pozos ilegales, que podrían estar extrayendo al menos 7.000 hm3/año.

Según datos oficiales del Instituto Geológico y Minero de España, actualmente el 44% de las masas de aguas subterráneas está en mal estado cuantitativo y/o químico (sobreexplotados y/o contaminados). Una cifra que, de no controlarse seguirá aumentando y pondrá en serio peligro el abastecimiento humano, y la supervivencia de todos los ecosistemas peninsulares.

Por ello, es imprescindible frenar el crecimiento de las demandas de agua (regadío, industrial y urbana), de forma que se adapten a la reducción de caudales disponibles. Luchar contra el deterioro de las masas de agua (subterráneas y superficiales), y combatir con todas las armas legales la apropiación y sobreexplotación de acuíferos y cauces. Cabe recordar que la extracción ilegal es un delito tipificado en el Código Penal con multas e incluso penas de prisión.

De cara a denunciar atropellos, robos con este recurso del que depende la vida, hemos puesto a disposición de la ciudadanía, la plataforma Fíltrala, una plataforma en la que puedes denunciar de forma anónima y confidencial malas prácticas

Fuente: IGME (Instituto Geológico y Minero de España) / elaboración propia

 

El informe Ríos hormonados saca a la luz la amplia presencia de plaguicidas en los ríos españoles

https://www.ecologistasenaccion.org/article35773.html

  • En 2016 se detectaron 47 sustancias plaguicidas diferentes en los ríos españoles.
  • El 70 % de los pesticidas detectados están prohibidos por su toxicidad y más de la mitad son disruptores endocrinos.
  • Las cuencas hidrográficas más contaminadas son aquellas con una agricultura más intensiva.

El informe ‘Ríos hormonados’, investigación conjunta de Ecologistas en Acción y la organización Pesticide Action Network Europe, muestra la elevada contaminación por plaguicidas que sufren las aguas superficiales de la península ibérica.

El análisis se basa en datos oficiales de los Programas de Vigilancia de la Calidad de las Aguas de 10 Confederaciones Hidrográficas, que en cumplimiento de su obligación legal han proporcionado sus datos de muestreo.

Los análisis evidencian que todas las cuencas contienen plaguicidas tóxicos:
En 2016, se detectaron 47 plaguicidas de los 104 analizados.
26 de los 47 plaguicidas detectados son o se sospecha que son disruptores endocrinos, sustancias que interfieren con el sistema hormonal.
El 70 % de los plaguicidas detectados, como el lindano, el DDT, la atrazina o el endosulfán, fueron prohibidos hace años.
Los plaguicidas más habituales son los insecticidas (45 % del total) y los herbicidas (40 %).

Muchos de los plaguicidas detectados han sido prohibidos por causar cáncer, provocar malformaciones o por afectar a la reproducción de animales silvestres y seres humanos. Además, los sospechosos de ser disruptores endocrinos se deberían prohibir por causar malformaciones, enfermedades del sistema inmune, neurológico y del sistema hormonal.

Las cuencas hidrográficas más contaminadas son aquellas en las que se desarrolla una agricultura más intensiva:

Júcar Es con diferencia la cuenca más contaminada. En 2016 se detectaron 34 de los 57 plaguicidas analizados, 22 de ellos prohibidos y 21 posibles disruptores endocrinos. Varias sustancias, como el DDT, el clorpirifos o el endosulfán, se detectan muy frecuentemente, algunas en concentraciones muy por encima del límite permitido.
Ebro Se detectaron 21 de las 37 sustancias analizadas, 16 son posibles disruptores endocrinos. No está autorizado el uso de 18 de plaguicidas detectados.
País Vasco Se detectaron 17 de las 55 sustancias analizadas de las que 14 pueden ser disruptores endocrinos y 15 no están autorizadas, como el lindano y sus isómeros, las sustancias detectadas con mayor frecuencia.
Tajo Se detectaron 15 de las 17 sustancias analizadas, de las cuales 13 son posibles disruptores endocrinos y 12 están prohibidas.
Miño-Sil Se detectaron 13 de los 58 plaguicidas analizados, de los que 11 pueden ser disruptores endocrinos y cinco tienen prohibido su uso.
Duero Con 12 plaguicidas detectados de los 34 analizados, de los que 10 son o se sospecha que son disruptores endocrinos y ocho están prohibidos, como el herbicida isoproturón, la sustancia detectada en mayor frecuencia y concentración.
Segura Se detectaron nueve de las 57 sustancias analizadas, seis pueden ser disruptores endocrinos y seis no están autorizados.
Guadiana Se detectaron siete de las 27 sustancias analizadas, el uso de seis no está autorizado y otras seis se sabe o se sospecha que son disruptores endocrinos, como el herbicida terbutilazina, detectado muy frecuentemente y en concentraciones muy elevadas.
Galicia Costa Solo se han detectado tres de las 55 sustancias analizadas, entre ellas el insecticida clorpirifos que es disruptor endocrino y dos herbicidas prohibidos.
Cantábrico En 2015 solo se detectaron dos de las 21 sustancias analizadas y en una única muestra en ambos casos. Las dos sustancias están prohibidas y una de ellas, lindano, además es un disruptor endocrino.

El clorpirifos, un insecticida neurotóxico, se ha detectado en ocho de las 10 cuencas analizadas, lo que revela su uso extenso y prolongado. El glifosato, que se ha analizado únicamente en cinco de las cuencas que han proporcionado datos, ha sido detectado en todas las muestras tomadas en la cuenca del Júcar, es la sustancia detectada con mayor frecuencia en la cuenca del Tajo y el segundo plaguicida en uso más detectado en las cuencas internas del País Vasco, lo que muestra el uso extenso del herbicida tóxico.

Los residuos de lindano y sus isómeros se detectan en siete de las 10 cuencas analizadas debido a la mala gestión de los residuos generados durante de la fabricación del insecticida hasta los años 90.

Preocupa la presencia de mezclas de múltiples plaguicidas en una misma cuenca como ocurre en la del Júcar (34 plaguicidas) y la del Ebro (21) porque diversos estudios han mostrado que la exposición a mezclas de plaguicidas disruptores endocrinos puede multiplicar la toxicidad de cada uno de ellos.

España, con un consumo de 78.818 toneladas en 2014, es el país europeo que más plaguicidas utiliza. Este uso masivo resulta en la creciente presencia de residuos de plaguicidas en los alimentos y en el medio ambiente.

Ecologistas en Acción urge a transformar el insostenible sistema agrario actual a un sistema agroecológico. Además, pide al Gobierno español que prohíba el uso de los plaguicidas disruptores endocrinos y que ponga en marcha un plan para reducir el uso de plaguicidas en España un 50 % en los próximos 10 años, al igual que han hecho ya Francia y Dinamarca. También señala la necesidad de actualizar la normativa ambiental al conocimiento científico, ampliar y unificar los programas de vigilancia de plaguicidas en aguas y, por supuesto, hacer cumplir la ley.

Los plaguicidas están diseñados para actuar como tóxicos contra los organismos a los que pretenden combatir, pero también pueden dañar a otros seres vivos.

Muchos plaguicidas han sido prohibidos por causar cáncer, provocar malformaciones o por afectar a la reproducción de animales silvestres y seres humanos. Además, muchosse deberían prohibir por causar malformaciones, enfermedades del sistema inmune, neurológico y del sistema hormonal. Además, la elevada estabilidad de algunos plaguicidas les permite persistir en el medio ambiente y los tejidos vivos, acumulándose a lo largo de la cadena trófica. Son precisamente estas propiedades de toxicidad y estabilidad, las que los convierten en agentes contaminantes nocivos, con elevados costes para la salud y el medio ambiente.

España, con un consumo de 78.818 toneladas en 2014, es el país europeo que más plaguicidas utiliza. Este uso masivo resulta en la creciente presencia de residuos de plaguicidas en los alimentos y en el medio ambiente.

En este informe Ecologistas en Acción ha analizado los datos oficiales de los Programas de Vigilancia de la Calidad de las Aguas llevados a cabo por las 10 Confederaciones Hidrográficas que han respondido a nuestra petición de información sobre la presencia de plaguicidas en las aguas superficiales. Muestra una imagen incompleta (debido a la limitación de los datos) de la presencia de plaguicidas tóxicos en las aguas de los ríos españoles, haciendo hincapié en los plaguicidas capaces de afectar al sistema hormonal de animales y seres humanos, los llamados disruptores endocrinos, que convierten a los ríos españoles en auténticos ríos hormonados.

Evidencias científicas del beneficio de los alimentos ecológicos

https://www.bioecoactual.com/2018/01/31/beneficio-de-los-alimentos-ecologicos/?utm_campaign=evidencias-cientificas-del-beneficio-de-los-alimentos-ecologicos&utm_medium=email&utm_source=acumbamail

La producción de alimentos ecológicos (orgánicos, según la denominación anglosajona) “tiene muchos beneficios documentados y potenciales para la salud humana, y una aplicación más amplia de estos métodos de producción también en la agricultura convencional, por ejemplo, en el manejo integrado de plagas, probablemente beneficie la salud humana”. Esta es la principal y más rotunda conclusión de un estudio científico internacional encabezado por Axel Mie, profesor del departamento de Ciencias Clínicas y Educación del Instituto Karolinska (Suecia) cuyos resultados han sido publicados en la revista Environmental Health (edición del 27 de octubre de 2017).

Los autores de este estudio han revisado más de 200 investigaciones científicas llevadas a cabo en las últimas décadas en todo el mundo en las que se analizaron los alimentos de producción ecológica en comparación con los procedentes de agricultura y ganadería intensiva o tradicional.

Los resultados que se muestran en la mayoría de estos estudios “indican que el consumo de alimentos ecológicos puede reducir el riesgo de enfermedades alérgicas; y de sobrepeso y obesidad”, aunque reconocen que se deberían llevar a cabo más estudios epidemiológicos en humanos para cuantificar estos resultados.

En experimentos con animales, los autores destacan que existen numerosos estudios “que sugieren que el crecimiento y el desarrollo se ven afectados por el tipo de alimentación cuando se comparan los piensos compuestos de manera idéntica a la producción ecológica o convencional”.

La menor utilización de productos químicos (fertilizantes, insecticidas y herbicidas) es uno de los elementos clave en favor de los productos ecológicos, indican los autores de esta revisión de estudios.

Diversos estudios epidemiológicos han mostrado los efectos adversos de ciertos pesticidas en el desarrollo cognitivo de los niños en los niveles actuales de exposición, pero todavía queda por demostrar el efecto concreto de cada uno de estos productos químicos.

Los autores de la nueva revisión científica consideran que los estudios analizados solo muestran pequeñas variaciones en el contenido de nutrientes, en favor de los cultivos ecológicos respecto a los convencionales, “con contenidos moderadamente más altos de compuestos fenólicos en frutas y verduras ecológicas”. Por otra parte, consideran “probable que haya un menor contenido de cadmio en los cultivos de cereales ecológicos”.

La gran ventaja de la producción ecológica ganadera es que no se basa en la administración masiva de antibióticos a los animales

“Los productos lácteos y algunos tipos de carne de producción ecológica tienen un mayor contenido de ácidos grasos omega-3 en comparación con los productos convencionales, aunque esta diferencia probablemente tenga un significado nutricional marginal”, indica el equipo que encabeza Axel Mie. En apartado de la ganadería, los autores de este estudio destacan que la gran ventaja de la producción ecológica es que no se basa en la administración masiva de antibióticos a los animales; una de las causas del grave problema de la resistencia a los antibióticos en humanos.

El estudio que se publica en la revista Environmental Health es una ampliación detallada de una investigación iniciada en 2015 a instancias del Parlamento Europeo y no es la primera recopilación de datos científicos sobre los efectos de la alimentación ecológica.

ShowCooking en la feria BioFach Vivaness // NurembergMesse

El beneficio de los alimentos ecológicos a nivel nutricional y de salud

El 15 de julio de 2014, por ejemplo, la revista British Journal of Nutrition publicó en su edición online un trabajo similar dirigido por expertos de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) en el que se revisaban 343 de estos trabajos científicos, el mayor meta-estudio sobre esta materia realizado hasta aquella fecha, como destacaron los autores.

Comparando estas investigaciones se observaba una «clara ventaja» a favor de los expertos y consumidores que consideran que -independientemente del precio de venta- los alimentos de producción ecológica aportan importantes beneficios nutricionales y de salud en comparación con los productos conseguidos con la agricultura tradicional.

El balance sobre diferencias de composición de alimentos llega a la conclusión de que los alimentos de producción ecológica y los alimentos basados en este mismo tipo de productos tienen hasta un 69% más de los principales antioxidantes que los alimentos producidos convencionalmente.

El estudio también muestra niveles significativamente más bajos de metales pesados tóxicos en los cultivos de producción ecológica

Respecto a los antioxidantes, comer frutas, vegetales y cereales de producción ecológica proporcionaría antioxidantes adicionales equivalentes a comer entre una y dos porciones adicionales de frutas y verduras al día, resumía de forma gráfica el metaestudio publicado en 2014. En el apartado de metales contaminantes, destaca que la presencia de cadmio era casi un 50% menor en los cultivos de producción ecológica que en los producidos convencionalmente.

Carlo Leifert, profesor de la Universidad de Newcastle y líder del metaestudio destaca que los datos analizados “demuestran que la elección de los alimentos producidos de acuerdo a los estándares de producción ecológica puede dar lugar a un aumento de la ingesta de antioxidantes nutricionalmente deseables y la reducción de la exposición a metales pesados tóxicos”.

Los datos revisados por los expertos de la Universidad de Newcastle contradecían en parte las cifras presentadas en 2009 por la Agencia de Normas Alimentarias (FSA) del Reino Unido, que indicaban no haber encontrado diferencias sustanciales o beneficios nutricionales importantes en los alimentos orgánicos. En el caso de la FSA, no obstante se revisaron solo 46 publicaciones sobre cultivos, carne y productos lácteos, mientras que los expertos de Newcastle revisaron 343 publicaciones científicas.

Autor: Joaquim Elcacho, periodista especializado en Medio Ambiente y Ciencia
Publicado en Bio Eco Actual Febrero 2018

 

Aviso dramático de los científicos a la Humanidad

http://www.laverdad.es/lospiesenlatierra/blog/aviso-dramatico-cientificos-20180109121256-nt.html

El profesor Miguel Ángel Esteve, uno de los 15.000 investigadores que firman una dura advertencia a la Humanidad, explica por qué es urgente e imprescindible un giro ‘verde’ en nuestro estilo de vida

Fondo cuarteado de un pantano vacío por la sequía. / JORGE GUERRERO / AFP

MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Más de 15.000 científicos de 184 países firmaron a finales del año pasado una dramática advertencia a la Humanidad: la Tierra colapsará si no cambiamos hacia un estilo de vida más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Uno de estos investigadores es el biólogo y profesor murciano Miguel Ángel Esteve, experto en cambio climático y veterano estudioso de cómo afecta la actividad humana a los ecosistemas. En este artículo imprescindible publicado hoy en ‘La Verdad’ alerta sobre la que se nos viene encima si no tomamos medidas urgentes, desde las pequeñas acciones individuales a las grandes estrategias globales, y recuerda cómo se está manifestando ya la degradación ambiental en la Región de Murcia. No dejéis de leerlo, por favor.

Rumbo de colisión

Por Miguel Ángel Esteve, profesor de Ecología de la Universidad de Murcia y miembro de Ecologistas en Acción

En el año 2017 he tenido la oportunidad de incorporarme a un nutrido conjunto de 15.000 investigadores de 184 países para difundir una nueva advertencia de la comunidad científica a la Humanidad. Hace 25 años se realizó el primero de estos avisos, en el que se insistía en la probable colisión entre los seres humanos y la naturaleza si persistíamos en los modos de producción y consumo y en un crecimiento demográfico desmesurado.

La mayor parte de las previsiones que se hicieron entonces se han cumplido. Casi todos los problemas ambientales se han intensificado. La reducción en la disponibilidad de agua dulce, la crisis global de la biodiversidad, el cambio climático o el crecimiento poblacional son algunos de estos problemas mundiales que no dejan de agravarse. Debemos reevaluar una economía enraizada en un crecimiento insostenible. La transición a la sostenibilidad requiere de argumentaciones científicas, presión de la sociedad civil, liderazgo político, nuevos instrumentos de mercado y una mayor sensibilidad ante la desigualdad.

Entre las medidas necesarias se encuentran la promoción masiva de energías renovables, la conservación de espacios protegidos de mayores dimensiones, el reconocimiento económico de los servicios ecosistémicos, el control de los cambios de uso y restauración de los sistemas alterados, la promoción de nuevos instrumentos económicos, un consumo ambientalmente más responsable y el desarrollo de un sistema de producción de alimentos más ecológico con dietas más vegetales.

Muchos de estos problemas de escala planetaria tienen su origen en conflictos locales que se han universalizado. La responsabilidad directa de cada uno de nosotros en nuestro país, región o ciudad está plenamente vigente en cualquier acto de consumo, en la generación de residuos y en la articulación de una opinión pública mucho más activa en la defensa del medio ambiente.

En las últimas décadas, los murcianos hemos vivido una sucesión casi completa de desastres ambientales. Aún tengo el recuerdo del olor nausebundo que emanaba el río Segura a su paso por la ciudad. Treinta años tardamos en recuperarlo, cuando en cinco hubiera sido posible con el suficiente liderazgo político. Hace unos días, con 18 años de retraso, se ha cerrado el caso por la contaminación del río sin castigo para los responsables. Una demora judicial temeraria e injustificada. Portmán-Sierra Minera, Zerrichera, Cope, Huerta de Murcia, están ahí de ejemplo de lo que nunca debió suceder.

En la última sequía asociada al cambio climático, once millones de pinos carrascos perdieron más del 50% de su cobertura foliar mientras, simultáneamente, el Mar Menor, tras 20 años de avisos y denuncias de científicos y ecologistas, caía en coma profundo, presa de una administración indolente y negacionista y de un tejido agrario descontrolado. En este caso, la Fiscalía ha sido activa y valiente. También lo ha sido el comisario de aguas.

Aún no somos conscientes de que, cuando dejamos morir huertas y ríos, el Mar Menor, la costa o los matorrales y bosques, estamos destruyendo nuestras principales infraestructuras verdes, tan importantes o más para nuestro desarrollo económico que las redes viarias u otras infraestructuras de hormigón que tanto nos preocupan. Y todo esto ocurre en un contexto de incremento de la brecha hídrica entre las demandas agrarias y el agua razonablemente disponible, en un país con un impuesto al Sol o con un empleo y una función pública en materia ambiental desatendidos. Llevamos rumbo de colisión. Ejerzamos nuestra responsabilidad y cambiemos de ruta.

Y hasta aquí el artículo de Miguel Ángel Esteve. Ahora me gustaría leer vuestros comentarios.

Advertencia científica a la Humanidad en los siguientes enlaces (versión en inglés y en español).

La EPA confirma que el fracking afecta negativamente a los acuíferos

https://www.tendencias21.net/La-EPA-confirma-que-el-fracking-afecta-negativamente-a-los-acuiferos_a43524.html

La Agencia de Protección Ambiental USA aporta evidencias científicas de los perjuicios de esta técnica para las reservas de agua potable

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha arrojado un jarro de agua fría sobre la técnica del fracking, al proporcionar la primera evidencia científica de que puede afectar negativamente a los recursos de agua potable. Se trata del segundo informe de la EPA sobre esta actividad que contradice a uno anterior según el cual la fracturación hidráulica no afectaba a los acuíferos, y que sirvió de apoyo para la generalización de esta técnica.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha publicado un informe que proporciona evidencia científica de que la fracturación hidráulica puede afectar negativamente a los recursos de agua potable en Estados Unidos, en algunas circunstancias, según informa en un comunicado.

La fracturación hidráulica, también conocida por el término en inglés fracking, es una técnica que permite o aumenta la extracción de gas y de petróleo del subsuelo. Se realiza en un pozo mediante la inyección de agua a alta presión, que abre una fractura controlada en el fondo de pozo y permite la extracción del hidrocarburo.

El informe de la EPA recoge las conclusiones de más de 1.200 fuentes científicas, así como  una evaluación independiente del consejo científico de la propia EPA y otras informaciones obtenidas de diversas fuentes.

Se trata, según la EPA, de la compilación más completa de los datos científicos obtenidos en todo el país sobre el impacto de la fracturación hidráulica sobre los recursos hídricos.

El informe se organiza en torno a las actividades que se desarrollan en el ciclo del fracturación hidráulica y su potencial para impactar los recursos hídricos.

Las etapas incluyen: la adquisición de agua para el fracturación hidráulica, la mezcla del agua con aditivos químicos para hacer los fluidos hidráulicos de fracturación (mezcla química), la inyección de fluidos hidráulicos de fracturación en el pozo, la recogida de aguas y la gestión de las aguas residuales mediante métodos de eliminación o reutilización.

La EPA  identifica los factores por los cuales los efectos de la fracturación sobre los recursos hidráulicos pueden ser perjudiciales, más frecuentes y más drásticos.

Estos efectos se producen generalmente en la proximidad de los pozos de producción de gas y de petróleo de esquisto.

El impacto sobre la calidad del agua puede ser temporal o resultar en una contaminación que impida el consumo de agua de las fuentes y puntos cercanos, según el informe.

 

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Disminución de las reservas

El informe de la EPA señala asimismo una importante disminución de la disponibilidad de las reservas hidráulicas en los lugares donde se desarrolla la fracturación, ya que demanda importantes cantidades de agua para romper las rocas y  acceder al gas o al petróleo.

La manera en que las empresas disponen de agua para la perforación, que contienen una gran concentración de substancias químicas, podrían afectar asimismo a las reservas de agua subterránea, ya que los fluidos utilizados durante la fracturación son reinyectados en el suelo a lo largo del proceso.

El informe señala también como peligrosas las estructuras utilizadas en los pozos para la inyección de agua a alta presión para romper las rocas.

La EPA advierte sin embargo que existen lagunas en los datos recogidos que limitan su capacidad de evaluar el impacto de la fracturación hidráulica sobre los recursos de agua potable, tanto a escala local como a nivel nacional.

Una fracturación polémica

La fracturación hidráulica se ha extendido en los últimos años, especialmente en Estados Unidos, debido a que la subida de los precios de los combustibles de origen fósil ha hecho rentable este método de extracción.

Gracias a este método, la producción de gas natural en Estados Unidos ha aumentado un 35% desde 2005 y ha permitido eliminar las importaciones. Al mismo tiempo, ha aumentado la producción de petróleo desde 2010 y convertido de nuevo a Estados Unidos en el segundo productor mundial de crudo.

Un informe anterior de la EPA, que revisaba 950 fuentes de información, descartaba el impacto en los acuíferos de la técnica de la fracturación hidráulica, señalando que cuando ha habido impactos negativos se debía más bien al mal uso de la técnica, no a los efectos perjudiciales de la fracturación hidráulica.

El nuevo informe, que contradice al anterior, abunda en la idea de cuestionar la fracturación hidráulica y refuerza los argumentos de los que se oponen a esta técnica, arguyendo que, además de contaminar acuíferos y el entorno ambiental, produce otros efectos como impactos sísmicos.

La EPA, sin embargo, en su nuevo informe no habla de los posibles efectos sobre la actividad sísmica de la fracturación hidráulica, efectos que han confirmado otras investigaciones de las que ya hemos informado en otro artículo.

Referencia

Hydraulic Fracturing for Oil and Gas: Impacts from the Hydraulic Fracturing Water Cycle on Drinking Water Resources”. US Environmental Protection Agency. Noviembre 2016.

El comedor escolar está concebido al margen del proyecto educativo de los centros

https://vsf.org.es/actualidad/el-comedor-escolar-esta-concebido-al-margen-del-proyecto-educativo-de-los-centros

En este artículo se desgranan las principales conclusiones del estudio: ‘Comedores escolares en la CAV, cómo son y cómo podrían ser’ presentado en Bilbo el pasado jueves. A grandes rasgos, el actual modelo de comedores escolares es muy rígido, se basa en una normativa del año 2000 y en estos 17 años, no ha tenido cambios ni adaptaciones. Sin embargo, la actual coyuntura dista mucho de la del 2000. Las familias y la comunidad escolar carecen de poder de participación y decisión en la gestión del comedor, y es por ello que cada vez son más las que demandan un cambio en el modelo de gestión que permita más capacidad de decisión a las comunidades escolares.

Los comedores escolares desempeñan un papel muy importante en la alimentación y en la salud de las niñas y los niños que utilizan este servicio, ya que en él realizan la principal comida del día durante buena parte del año. Pero son, además, espacios con un enorme potencial educativo y pueden ayudar a que niñas y niños adquieran buenos hábitos alimentarios, aprendan la relación entre alimentación y salud, y comprendan el vínculo entre algo tan cotidiano como la comida y el mundo en el que viven, desde lo más local a lo global. En definitiva, pueden contribuir desde la educación crítica a que entiendan los impactos del actual sistema alimentario y el enorme potencial transformador de un modelo basado en la Soberanía Alimentaria. Sin embargo, el actual modelo basado solamente en el negocio de unas cuantas empresas de catering, promueve exactamente lo contrario.

Labores pedagógicas en torno a la alimentación

La concepción que tiene el Gobierno Vasco del comedor escolar es la de un servicio complementario al margen del proyecto educativo del centro. La alimentación podría tratarse en las aulas desde puntos de vista muy diversos, ya que abarca múltiples ámbitos académicos: ciencias naturales, ciencias sociales, geografía, matemáticas, economía, comunicación, arte, literatura e incluso tecnología. A pesar de esto existen aún serias dificultades para analizarla desde una mirada holística integrando aspectos culturales, socioeconómicos, socioculturales y ambientales.

Por otro lado, el espacio del comedor se dedica exclusivamente a la actividad de comer, pero no se hace ninguna labor pedagógica explícita en torno a la alimentación y a sus impactos individuales, sociales, ambientales, etc. Probablemente este hecho se deba a la propia concepción del comedor como un servicio complementario y no educativo. Otro tema destacable es que los menús no varían de una temporada a otra (a excepción de los centros donde se ha comenzado a utilizar producto local y ecológico), por lo que el alumnado no percibe la estacionalidad de los alimentos ni se fomenta a que lo aprenda.

De dónde proceden los alimentos

La mayor parte de los alimentos no son de proximidad sino que se adquieren a través de mercados mayoristas. Incluso alimentos que tradicionalmente se han producido local o regionalmente como frutas, hortalizas, legumbres, patatas, pescado o leche vienen cada vez de más lejos, a pesar de que buena parte de ellos se podrían encontrar al lado de casa.

Las familias reciben de forma mensual o trimestral información sobre los menús que se van a servir durante ese periodo. Pero no reciben ninguna información sobre el origen de los alimentos, ni las cantidades que se están sirviendo.

El valor nutricional de los menús es insuficiente

Si se analiza la parte nutricional del servicio, el informe aconseja aumentar en los menús el contenido de fruta, verdura en los primeros platos, huevos (y preparaciones a base de huevo) y pescado azul, ofrecer legumbres y farináceos en la guarnición, disminuir la presencia de carnes, purés, fritos y postres lácteos, y eliminar los postres azucarados. También se recomienda incluir información sobre los ingredientes de cada plato y las técnicas culinarias empleadas.

En el caso de los menús que llegan ya elaborados al centro escolar, hay que añadir que los alimentos están acompañados de salsas y de más grasa para que se mantengan jugosos. Esta cantidad de salsas está desaconsejada, según la propia guía de buenas prácticas para comedores escolares del Gobierno Vasco, pero el 50% de las personas usuarias de los comedores tienen este tipo de menús.

La comedores escolares como motor de transformación local

Des de VSF Justicia Alimentaria Global se considera que la compra por parte de las Administraciones públicas de alimentos locales un instrumento determinante para impulsar la producción local y su comercialización en circuitos de proximidad, revitalizando con ello el mundo rural y contribuyendo al proceso global de transición del sistema alimentario hacia un modelo sostenible y saludable.

Para todo ello, el papel de la Administración es crucial en dos sentidos: a través de la compra pública y estableciendo un marco normativo que ampare e impulse un sistema alimentario escolar integrador que haga posible la transición desde la actual alimentación industrial hacia una alimentación saludable y sostenible, basada en la Soberanía Alimentaria.

Resumen del informe

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