XI KEDADA REGENERA. Sábado 30 de abril a las 10.00 en el Albergue El Valle

Estimad@ Amig@

El próximo 30 de Abril tendrá lugar nuestra XI Kedada en el Albergue El Valle.  El objetivo de nuestras Kedadas es disfrutar de un día de convivencia con personas asociadas y con todas aquellas que quieran conocernos y participar de la actividad.

Para las personas que no conocen el lugar, entrando en la web del albergue  El Valle pueden acceder a las indicaciones  www.albergueelvalle.com

En esta ocasión, la dinámica del día vendrá marcada por la Red de Economía Alternativa y Social (REAS), red a la que nosotros pertenecemos. Empezaremos puntualmente a las 10 de la mañana, hasta aproximadamente las 17 hs. El orden de actividades de la jornada, siempre en tono relajado y participativo, será el siguiente:

–        Breve introducción a Regenera

–        Presentación de todas las entidades que integran REAS

–        “Economía social y solidaria. Objetivos, buenas prácticas y retos”. Nicolás Torrano. Presidente de REAS Murcia.

–        Presentación de la web del “Grupo de consumo responsable de Regenera”. Regenera.

–        Presentación de la dinámica participativa en mesas temáticas. ¿Cómo hacer una realidad la economía social y alternativa en tu ciudad?

–        Concierto a cargo del cantautor Jesús Cutillas (Asociación Murciana de Canta Autores, AMCA).

CONFIRMAR ASISTENCIA

La comida será a las 14,30, al precio de 10€ (ensalada, arroz con pollo o verdura, agua y postre. La Asociación servirá un pequeño aperitivo y vino (cerveza, se abona aparte).
ES IMPRESCINDIBLE CONFIRMAR asistencia y número de comensales hasta el jueves 28 de abril para poder reservar la comida, escribiendo a info@regeneraconsciencia.org, o llamando al teléfono de ReGenera (633525795)

La Roda de Andalucía abre el primer banco municipal de España, con un capital de 25.000 euros

http://www.andalucesdiario.es/economia/la-roda-de-andalucia-abre-el-banco-publico-municipal-de-espana-con-25-000-euros/

Ana Isabel Cerro / 11 mar 2016 Gobierno-local-de-La-Roda

El gobierno local de La Roda de Andalucía, con su alcalde Fidel Romero al frente.

Algunos pensarán que no merece el nombre de banco público, pero, les guste o no, eso es lo que es. Eso sí, se trata de un banco muy modesto y con criterios muy particulares a la hora de conceder créditos. De momento, su capital es de solo 25.000 euros, pero no deja de ser capital. Y los créditos son como máximo de 1.500 euros, pero no dejan de ser créditos. Lo que sí cambia con respecto a la banca convencional son los intereses, que son cero. En eso sí que es distinta: en la banca municipal de La Roda no puede decirse que los intereses sean propiamente intereses.

La banca pública creada por el Ayuntamiento de La Roda de Andalucía, gobernado por Fidel Romero (IU), comenzará a funcionar a partir de la próxima semana con la entrega de sus primeros microcréditos. El Presupuesto 2016 de La Roda de Andalucía, un municipio sevillano de 4.200 habitantes, consta de 4.635.454 euros, de los cuales sólo en gastos de personal destina 2.400.000 euros a lo que hay que añadir los gastos fijos como son por ejemplo la luz. Sólo a servicios sociales el Ayuntamiento destinada 335.000 euros, lo que supone el 38 por ciento del presupuesto si se obvian estos gastos de personal y gastos fijos.

Esta banca está dotada inicialmente con 25.000 euros y está abierta a donaciones y aportaciones anónimas, particulares o de empresas. Estos microcréditos reintegrables serán como mínimo de 1.000 euros y como máximo de 1.500 euros a devolver en 12 meses o 18 meses al cero por ciento de interés.

Los préstamos estarán dirigidos a autónomos o pymes que quieran modificar su local, compra de suministro, renovar los equipos informáticos, adquirir mobiliario nuevo, pago de facturas atrasadas, entre otros. Cualquier autónomo o pyme que haya pedido uno de estos microcréditos y lo haya devuelto en su totalidad podrá volver a pedirlo.

Según informa el Ayuntamiento, estará soportado en la Comisión Especial de Cuentas que hará de consejo de administración con el alcalde de presidente, el interventor como fiscalizador de todos esos préstamos y en el que todos los grupos de la oposición serán los consejeros.

INTERÉS: CERO POR CIENTO

El propio Fidel Romero (IU) anunciaba el paseo 26 de enero la banca pública, “convirtiéndose La Roda en el primer ayuntamiento de España en tenerla”.

“Queremos que esa banca pública esté al servicio de la gente. Queremos que estos créditos lleguen a las personas que generan empleo. Este tipo de medidas le dicen al resto de administraciones que sí se puede hacer”, explicó Romero, que estuvo acompañado en la presentación por su equipo de gobierno al completo, Pepi Valverde, Belén Botella, Manuel Bonilla, Francisco Javier Maldonado y Juan José Torres; además de por dos diputadas de IU en la Diputación de Sevilla, Engracia Rivera y María Izquierdo.

Por otro lado, el Ayuntamiento también anunciaba que alquilaría un total de cuatro pisos destinado a estudiantes –dos en Sevilla, uno en Málaga y otro en Granada– y lo pondrá a disposición de los estudiantes cuyas familias tengan dificultades económicas. Un total de 16 estudiantes se beneficiarán de esta medida y tendrán alojamiento gratuito durante un año. La partida constará de 25.000 euros y pretenden que se amplíe en los próximos años.

UN PRESUPUESTO MUY SOCIAL

“El 90 por ciento de los estudiantes de La Roda estudian en Sevilla, Málaga y Granada. Queremos garantizar que estos estudiantes tengan asegurado el alojamiento y hemos encontrado que a veces el abandono de los estudios es porque la familia no puede hacerse cargo de los gastos que esto ocasiona. Serán los propios estudiantes los que decidirán cómo se va a elegir estos 16 estudiantes aunque siempre se tendrá en cuenta el nivel de renta”, explica.

El prepuesto municipal también incluye becas de ayuda al estudio de 350 euros como mínimo y de 650 euros como máximo, así como becas de 1.000 euros para la realización de proyectos de jóvenes universitarios y de Ciclo Medio Superior, una partida de 45.000 euros destinada a microcréditos de hasta 350 euros (destinados al pago de la luz, el agua, sellos, entre otros), ayudas de 500 euros a las mujeres que lleven más de seis meses como autónomas o jóvenes emprendedores.

CENA FIESTA REAS – 10 AÑOS ASOCIACIÓN BIOSEGURA

Hola,
Ya está aquí el verano, el calor, los mosquitos, las vacaciones, etc. y apetece salir un poquito más. Nosotros hacemos una propuesta:
¿Nos vemos en Los Pájaros el día 27 de Junio por la noche?

Te cuento, los amigos de REAS (Red de Economía Alternativa y Solidaria) han organizado una fiesta y contaremos con música, tapicas ricas, cerveza artesana (Yakka), algunos puestecitos, sorteos y vuestra compañía. Nos acompañarán amigos de Traperos de Emaús, Biosegura, Murcia en bici,… ¿te apuntas?
Para organizar mejor todo esto hemos preparado unos tickets que cuestan 10€ e incluyen un par de cañicas artesanas y cuatro tapas para acompañar. Habla con todos tus amigos y me pides los tickets que necesites, eso nos ayudará a tener todo mejor preparado para disfrutar de la noche.
cena-fiesta reas

Errekaleor, el barrio más inteligente de Gasteiz

https://www.diagonalperiodico.net/global/26704-errekaleor-barrio-mas-inteligente-gasteiz.html

la recuperación colectiva empezó el 3 de septiembre de 2013

Cien personas viven en Errekaleor, un barrio obrero recuperado en Vitoria para poner en marcha un proyecto común de solución habitacional y reivindicación.

Pablo Elorduy, Carmen García Corrales 17/05/15errekaleor_carmen_garciaCentro social de Errekaleor, en Gasteiz. / Carmen García Corrales

Unos metros separan el número 26 del barrio de Errekaleor en Vitoria-Gasteiz de la placa que recuerda a Romualdo Barroso, asesinado por la policía el 3 de marzo de 1976 durante los sucesos de Vitoria. Unos pocos metros en los que es posible imaginar la historia de este pequeño barrio que conecta la parte sur y la parte este de la ciudad. Otros murales trazan las luchas con las que se sienten identificadas las personas que han recuperado algunas de las casas para poner en marcha un proyecto común de solución habitacional y reivindicación de otra Vitoria posible y diferente de la que vende el actual alcalde de la ciudad, el popular Javier Maroto.

Sin dinero ni para llevar a cabo la demolición del barrio, el Gobierno municipal abandonó la zona

El 3 de septiembre de 2013, un grupo de jóvenes entraba en el portal 26, la primera de las casas recuperadas por estudiantes y activistas del movimiento juvenil vasco. Hoy son más de cien personas las que viven allí, aunque no todas se han implicado en el proceso de recuperación de áreas comunes y fortalecimiento del proyecto político.

Tirando a los 30 años, Jonbe, uno de los integrantes de la asamblea, nos acompaña en un paseo por las calles del barrio. “Ahora mismo estamos 100, pero entran 700”, asegura antes de reconocer que no aspiran a vivir tantos y que las hu­medades de algunos bajos com­plica­rían volver a llenar el barrio, “pero el doble de gente, unas 200 o 300, sí podrían vivir aquí”.

La atmósfera de Errekaleor

Los columpios, el cine, la taberna, la parroquia o el taller de costura siguen guardando parte de la atmósfera de lo que fue Errekaleor, un barrio creado “para trabajadores inmigrantes del sur del Estado que venían a trabajar a las fábricas”, explica elocuente Jonbe. El bar y el cine fueron construidos por las familias obreras con sus manos, nos cuenta. El centro social, el frontón y otras zonas eran los centros de la socialización de aquellos proletarios, protagonistas invisibilizados de la Transición, que paulatinamente fueron abandonando el barrio a partir de los años 80. ¿Los motivos? Las humedades en algunas casas, la distancia hasta el centro de Gasteiz y un proceso destinado a vaciar el barrio y entregarlo a las grúas. “Cuando era pequeño se creó todo un mito alrededor de Errekaleor, de desconfianza con la zona”.

Cada tanto nace un mural, se amplía la huerta o se discute un proyecto de educación alternativa

Los pocos hogares que resistieron a la conversión en gueto de Errekaleor vieron cómo a un par de kilómetros del barrio comenzaban a despuntar altos edificios con propuestas arquitectónicas innovadoras. La conversión de Gasteiz en una smart city, a mayor gloria de los apartamentos dúplex, avanzaba sin diques hacia el viejo barrio obrero. El Ayuntamiento tardó diez años en tener casi culminado el proceso de expropiación. Entre tanto nació una plataforma de afectados, vecinos que no querían moverse pero que veían el implacable avance de las excavadoras. Y en ésas estalló la burbuja que sumergió a todo el Estado, también a la smart city, en un cementerio de cadáveres urbanísticos.

Sin dinero ni para llevar a cabo la demolición del barrio, el Go­bierno municipal abandonó la zona. A los grupos de jóvenes que usaban las carreteras desiertas para hacer derrapes, personas sin hogar que entraban en una vivienda para protegerse del frío o buscavidas que recogían la chatarra abandonada, se sumó aquel 3 de septiembre un nuevo perfil de vecino.

Movimiento estudiantil

La situación de Gasteiz la convierte en uno de los centros universitarios de la Comunidad Autó­noma Vasca. Jonbe explica que el movimiento estudiantil es fuerte pero se encuentra todavía algo desconectado del tejido asociativo y los movimientos de la ciudad, es una militancia “de lunes a jueves por la tarde”, que se interrumpe los fines de semana, cuando los estudiantes regresan a sus lugares de origen. La experiencia de Erre­kaleor, que fue recuperado inicialmente por estudiantes o recién licenciados, ha comenzado a modificar esa relación distante entre la sociedad civil y el movimiento estudiantil vitoriano.

A la creación de esa línea que acerca las necesidades de estudiantes y familias desahuciadas con el tejido de Gasteiz ha contribuido, involuntariamente, el Ayuntamiento de Vitoria, que trató de forzar el desalojo del barrio a medida que el proyecto fue creciendo y dándose a conocer en la ciudad. En febrero, aprovechando un pequeño incendio en una de las casas –que no cuentan con sistemas de calefacción–, el Ayuntamiento aprovechó para “criminalizar” a sus ocupantes, cuenta Jonbe. Los movimientos sociales de la ciudad respondieron a los mensajes de alerta y se desplazaron al barrio para evitar un posible desalojo. El Gobierno municipal envió a peritos para determinar si se incumplían las condiciones de salubridad e higiene, pero no hubo caso. Una deficiente instalación eléctrica en una de las casas recuperada sí provocó el “apagón” de casi todo el barrio que aún hoy perdura.

El castigo por parte de las autoridades impulsó a la asamblea de Errekaleor. Desde entonces las comidas y cenas se hacen en las zonas comunes, con electricidad. Allí se avanzan los contenidos de las asambleas de los domingos y se discute de política. Antifascistas del comité Pro Donbass, animalistas, militantes de la liberación sexual, familias desahuciadas organizadas en la lucha por la vivienda, disidentes de la izquierda abertzale e integrantes de la misma en alguna de sus múltiples estructuras conviven en un Errekaleor que mantiene contacto con viejos vecinos, de los cuales algunos han regresado a sus casas tras su enfrentamiento con el Ayuntamiento. “Nos hemos convertido en un agente más del movimiento popular en Gasteiz”, dice Jonbe.

Complicidades

Los nuevos vecinos de Erreka­leor cuentan con complicidades en el Ayuntamiento de parte de Bildu y de muchos partidos “progres, que no considero ‘nuestros’ en términos ideológicos, que entienden esto y lo defienden”, explica nuestro guía. Las próximas elecciones municipales del 24 de mayo también tendrán su eco en las calles del barrio. El PNV aspira a recuperar el bastón de mando de la ciudad y ha mostrado disposición a “ofrecer alternativas” al vecindario, a pesar de que el Departamento de Indus­tria del Gobierno vasco es el que ha dejado sin electricidad las casas del barrio.

Pero la vida sigue abriéndose paso en Errekaleor. A cada auzolan –días de trabajo colectivo– asisten más y más personas procedentes de todos los puntos del País Vasco. Cada tanto nace un mural, se amplía la huerta, se retiran hierros pelados, se avanza en la retirada de la taberna o se discute un proyecto de educación alternativa en la antigua escuela del barrio. Aunque la resistencia –legal, física y mental– al desalojo está programada y preparada, en las calles del barrio nada parece indicar que éste vaya a quedar de nuevo abandonado. Es más, la imaginación se dispara para pensar las posibilidades de un barrio en el que la inteligencia la pone la gente, no las excavadoras.